Si tienes un Peugeot, un Citroën, un DS —o ciertos Ford, Volvo y Mazda de la misma época— y te ha aparecido un aviso de «aditivo de gasoil agotado» o «nivel mínimo de aditivo», este artículo es para ti. Tu coche pertenece a la familia de los FAP con aditivo: un sistema que inventó PSA hace más de dos décadas y que funciona de maravilla… mientras el depósito de aditivo tenga líquido. Te contamos qué es exactamente el famoso Eolys (la «cerina»), por qué se agota, por qué el relleno no consiste en echar un bote al depósito de gasoil, y el efecto secundario del que casi nadie avisa: estos filtros acumulan más ceniza y agradecen la limpieza en máquina antes que los demás.
Qué es el Eolys y para qué sirve
El hollín atrapado en un filtro de partículas necesita unos 600 °C para arder por sí solo, una temperatura que un escape de diésel rara vez alcanza en uso normal. Los fabricantes lo resuelven de dos maneras, y aquí es donde se separan las familias:
- FAP catalizado (la mayoría de marcas hoy): el propio monolito lleva un recubrimiento de metales preciosos que ayuda a quemar el hollín, y la centralita sube la temperatura del escape con post-inyecciones cuando toca regenerar. Es el proceso que explicamos en cómo funciona la regeneración del FAP.
- FAP con aditivo (sistema PSA): un líquido a base de óxidos de cerio y hierro —el Eolys, conocido en el gremio como «cerina»— se mezcla con el gasoil en pequeñas dosis. Ese aditivo impregna el hollín y baja su temperatura de combustión hasta unos 450 °C, de modo que el filtro regenera antes, más rápido y también en uso urbano.
El sistema con aditivo fue una idea brillante: por eso los FAP de PSA funcionaron bien en ciudad cuando otros sufrían. Pero introduce un consumible que tarde o temprano se acaba.
Cómo funciona: un depósito aparte que dosifica en cada repostaje
El Eolys no va en el depósito de gasoil «a granel»: viaja en un depósito específico (una bolsa o tanque de entre 1,7 y 5 litros según generación, normalmente junto al depósito de combustible). Cada vez que repostas, el aforador detecta la entrada de gasoil y una bomba inyecta automáticamente la dosis proporcional de aditivo. Todo transparente para el conductor… hasta que el depósito de aditivo se queda seco.
¿Cada cuánto ocurre? Depende de la generación del sistema y de cuánto repostes, pero la horquilla habitual es entre 80.000 y 120.000 km, que suele coincidir con un consumo de 3 a 5 litros de aditivo. En muchos coches coincide con la segunda o tercera correa de distribución: es un mantenimiento previsto por el fabricante, no una avería.
El testigo que no se apaga solo (y el error de ignorarlo)
Cuando el nivel baja del mínimo, el cuadro avisa: «aditivo de combustible agotado», «riesgo de obstrucción del filtro» o similar según el modelo. Y aquí vienen los dos errores clásicos:
- Ignorarlo «porque el coche va bien». Va bien… de momento. Sin aditivo, el hollín vuelve a necesitar 600 °C para arder y este tipo de filtro no está diseñado para regenerar así: la carga sube repostaje a repostaje y en unas semanas o pocos meses aparecen los síntomas del FAP obstruido: pérdida de potencia, consumo, modo degradado. Lo que era un mantenimiento se convierte en una obstrucción severa.
- Echar «un bote milagroso» al depósito de gasoil. No funciona, por dos motivos. Primero, porque los sustitutos de mostrador no son el producto homologado en la dosis correcta. Y segundo, porque aunque rellenes el depósito correcto con el líquido correcto, el testigo no se apaga solo: el sistema no tiene forma de «ver» el relleno. Hay que conectar la diagnosis y hacer la puesta a cero del contador de aditivo, indicando a la centralita el volumen repuesto. Sin ese paso, el coche sigue creyendo que no dosifica y el aviso permanece.
El relleno bien hecho incluye: aditivo homologado para tu generación de sistema (Eolys DPX42, 176, Powerflex… no son intercambiables entre sí a la ligera), llenado del depósito específico, verificación de que la bomba dosifica, y reinicio con diagnosis. Orientativamente, entre 150 y 300 € con líquido incluido según coche y cantidad —lejos del susto que muchos esperan cuando ven la palabra «FAP» en el cuadro.
Vemos coches a los que, con el aviso de aditivo en el cuadro, alguien ha presupuestado directamente un filtro nuevo de más de 1.000 €. Orden correcto: primero reponer el aditivo y resetear, después medir la carga real del filtro con diagnosis, y solo entonces decidir. Muchas veces el filtro aún se recupera con regeneración o con limpieza en máquina por una fracción del precio del recambio.
El efecto secundario: la cerina se queda dentro del filtro
Aquí va la parte que casi ningún conductor de PSA conoce. El aditivo ayuda a quemar el hollín, pero él mismo no se quema: los óxidos de cerio y hierro son incombustibles y, tras cada regeneración, se quedan en el filtro en forma de ceniza. Resultado: un FAP con aditivo acumula ceniza bastante más rápido que un FAP catalizado equivalente. Es el motivo por el que estos filtros llevan «vida útil» declarada por el fabricante y por el que, hacia los 120.000–180.000 km, muchos empiezan a regenerar cada vez más a menudo aunque el sistema de aditivo funcione perfectamente: no es hollín, es ceniza ocupando sitio, y ninguna regeneración la elimina.
La buena noticia: esa ceniza sí sale con la limpieza profesional en máquina. Procesamos el filtro desmontado, arrastramos hollín y ceniza acumulada, y lo devolvemos con informe antes/después que documenta la recuperación —en filtros con el sustrato íntegro, entre el 90 y el 99 % de su capacidad—. Para un FAP con aditivo es la diferencia entre pagar una limpieza a mitad de vida o un filtro nuevo de 800–2.500 € a los pocos años. La comparativa completa la tienes en ¿limpiar el FAP o cambiarlo?.
Resumen para conductores de PSA (y primos hermanos)
- Tu FAP usa aditivo Eolys/cerina para regenerar a baja temperatura: es un sistema robusto, pensado también para ciudad.
- El aditivo se agota cada 80.000–120.000 km: reponerlo es mantenimiento normal, no avería.
- El relleno va en un depósito específico y exige puesta a cero con diagnosis: por eso el testigo no se apaga con ningún bote de gasolinera.
- No lo dejes pasar: sin aditivo, el filtro se carga rápido y lo barato se vuelve caro.
- La cerina aumenta la ceniza acumulada: estos FAP agradecen la limpieza en máquina antes que ningún otro. Con la matrícula te damos precio cerrado al instante.